¿Quieres combinar los colores para casa y acertar siempre? Elegir bien la paleta de colores de tu hogar es fácil si conoces los trucos que usan los profesionales. Abróchate el cinturón que te revelo todos las claves que te ayudarán a elegir no sólo el color de las paredes, sino el de los textiles, muebles, suelos, e incluso los objetos de decoración de tu hogar.

Es una de las preguntas que más escucho. Cómo combinar los colores para casa. Quizá sólo superada por cómo elegir los colores para las paredes. No se nace sabiendo, el sentido estético se entrena. Y mezclar colores no es fácil.

Hoy te revelo todo lo que necesitas saber sobre el uso del color en tu hogar.

Lo primero que debes saber es que no hay colores feos.

Sobre psicología del color se ha escrito mucho, y es porque, básicamente, el color ES EMOCIÓN. Y como todas las emociones son subjetivas, lo que a uno le resulta desagradable, a otro puede resultarle enormemente atractivo.

| Studio Mellone |

Los colores de una habitación pueden hacerte sentir calma, excitación, inquietud, alegría, y un montón de emociones entre medias.

Así que no hay colores feos. Hay combinaciones de color que te transmiten buenas vibraciones (o no).

colores para casa
| Nicola Harding |

Y es importante conseguir que transmitan esas buenas vibraciones, porque los colores de tu hogar son un poco como la música ambiental, que te ayuda a marcar el tono de una cena. Más vale elegirlos con cierta intención para estar a gusto en tu propia casa. 

Porque equivocarte con la pintura de la pared es relativamente fácil de arreglar. Pero los colores lo invaden todo, desde los muebles a los suelos y pasando por los objetos de arte y (por supuesto) los textiles.

Así que atenta que te voy a revelar las 5 preguntas que debes hacerte si quieres escoger bien los colores para tu casa y combinarlos con maestría, sin necesidad de tener un doctorado en teoría del color.

¿Lo mejor? Que estas pautas también las podrás usar a la hora de combinar los colores de tu ropa 😉

1. ¿Qué emoción me transmiten los colores?

El color afecta a tus emociones.

Los publicistas lo saben bien. Y no sólo se emplea con intención en marketing. Algunas empresas eligen el color en sus oficinas para incrementar la productividad. Incluso en el ámbito de la salud se emplea la psicología del color. Piensa en la cromoterapia, y en los espacios de bienestar como los spas.

La ciencia lleva muchos años intentando definir cómo afectan los colores a las emociones y al comportamiento. Pero es complicado, porque como decía es algo muy subjetivo y sujeto a factores culturales… ¿sabías que el color del luto es el blanco en algunos países asiáticos, el púrpura en Tailandia, y el amarillo en algunos puntos del Magreb?

Es innegable es que cuando entras a un espacio dominado por un color concreto, te invade una sensación también muy concreta. Que no tiene por qué ser la misma que la de tu acompañante.

| Ferm Living |
| Lotta Agaton |

Pero vamos con tu casa…

La mejor forma de empezar a elegir colores es imaginar qué emociones deseas que te transmita un espacio. Serán diferentes según la habitación en la que pienses. En algunos cuartos las emociones variarán incluso a lo largo del día. No es lo mismo el frenesí que despliegas en el aseo un lunes a primera hora de la mañana, que el relax que quieres sentir a última de la tarde del viernes mientras tomas un baño reparador. 

En cualquier caso, por el momento sólo quiero que apuntes las emociones que se te vienen a la cabeza al imaginar tu casa ideal, sin pensarlo demasiado (relax, energía, alegría, serenidad…). Si quieres puedes detallar por habitaciones. Más adelante las usaremos.

Y a partir de ahora pregúntate tres cosas cuando veas fotos de interiores que te gusten especialmente:

  • ¿Qué emoción me transmite?
  • ¿Qué colores predominan? (basta con que entrecierres los ojos para detectarlos)
  • ¿A qué material concreto están asociados esos colores? (madera, metal, textiles, fibras, pintura, piel…)

Busca un patrón. Poco a poco te irás acercando a los colores del espectro más apropiados para ti.

2. ¿Colores para casa fríos o cálidos?

Lo que conocemos vulgarmente como color es el “matiz”. Amarillo, verde, azul. Pero en las sensaciones que transmite un color intervienen 4 factores, que entenderás mejor si alguna vez has pintado y mezclado colores con témperas:

  • Su temperatura. Si es cálido (en su composición tiene más cantidad de amarillo o rojo) o es frío (más cantidad de azul).

Los colores cálidos contienen en mayor medida los colores del fuego: rojo, naranja y amarillo. En sus versiones más intensas suelen transmitir, energía, fuerza, alegría, pasión, entusiasmo. Pero también sensación de calidez y refugio.

colores para casa cálidos
| Zara Home |

Los colores fríos comprenden el azul, el verde y el púrpura. Son los colores de la noche, del agua, de la naturaleza. Quizá por eso transmiten emociones más cercanas a la calma y el relax incluso en sus versiones más intensas.

colores para casa fríos
| Aura Home |

Tanto el verde como el morado incluyen en su composición, además de azul, colores cálidos. El verde contiene amarillo, mientras que el morado incluye rojo. Es por eso que, según la proporción (y los subtonos, de los que te hablaré enseguida), algunos verdes y púrpuras pueden transmitir sensaciones más parecidas a las de los colores cálidos.

  • El brillo. Segunda cuestión importante. Lo claro u oscuro que es un color respecto a su color de origen. O dicho de otro modo, la cantidad de blanco o negro que lleva la mezcla.
colores para casa
| Pinterest |
| Homes to Love |
  • La saturación o intensidad. El tercer factor a considerar es la saturación. Si el color se presenta en su versión más intensa (mucha cantidad de color “puro”) o está poco saturado (como mezclado con gris, más apagado o “sucio”).
| Peti Lau Interiors |
| Damsel in Dior |
  • El subtono. Por último el subtono o tono oculto. Todos los colores, a excepción de los primarios (azul, rojo y amarillo), se forman por la mezcla de como mínimo dos colores. Y todos los colores tienen un matiz (o tonalidad) evidente, y un subtono oculto.

Por ejemplo, el verde pistacho tiene como subtono dominante el amarillo. En un verde esmeralda el subtono oculto es el azul. 

| Behance |
colores para casa
| Vivi et Margot |

Normalmente, cuanto más puro el color, más parecido es el subtono oculto al color que ves. 

Precisamente son los subtonos los que complican trabajar bien los colores neutros, que son los “no colores”. Es decir, todos aquellos que van del blanco al negro pasando por los marfiles, perlados, cremas, beiges y grises.

Como norma general, los subtonos de los colores de tu paleta de color deben coincidir. Esto quiere decir que si el suelo de tu casa está revestido con una madera con subtonos cálidos, como el cerezo, y quieres pintar las paredes de gris, es muy probable que debas decantarte por un gris con subtonos cálidos, amarillos o anaranjados.

Las diferencias son sutiles. Y la única forma de asegurarse de que los subtonos de dos colores o materiales armonizan es por comparación, poniéndolos uno junto a otro.

colores para casa

Recuerda, si quieres una sensación más acogedora, los cálidos son los colores para casa a elegir. Pero si quieres un ambiente más fresco y sereno, opta por los tonos y subtonos fríos.

Y no te quedes sólo con un color exacto, repitiéndolo una y otra vez. Juega con la intensidad y el brillo, crea una “familia” a su alrededor, y el conjunto ganará naturalidad y riqueza. 

3. ¿Cómo combino los colores en casa?

Como te decía al principio, no hay colores feos, sólo matrimonios mal avenidos.

Lo que sucede con las habitaciones es que suelen estar llenas de acabados, muebles, textiles y objetos. Y no de un solo color. Y es aquí donde la cosa se complica.

¿Cómo conseguir que la combinación de colores para tu casa funcione?

colores para casa
| Kitesgrove |

Seleccionar un esquema de color se parece un poco a hacer una limpieza personal de tus pertenencias al estilo de Marie Kondo. Ella te propone quedarte sólo con las cosas que usas y que te hacen feliz, y descartar el resto… yo te propongo que hagas lo mismo cuando decidas los colores y acabados que quieres para tu hogar. 

La idea es montar una paleta de color basada en tus preferencias, en los colores que más te atraen. Lo suficientemente amplia para que las combinaciones no queden planas y aburridas, y para poder adaptarla a cada habitación. Pero también limitada, para que el conjunto resulte armónico y coherente. 

colores para casa
| Pinterest |

Respecto a las combinaciones que mejor se llevan, hay mucho escrito. Al final cada cual crea su esquema de color personalizado pero es bueno conocer un poco los cuatro esquemas básicos: 

  • Monocromo. Esta es fácil. Un mismo color pero con distintas intensidades y brillos. Es decir, jugando con el claroscuro y la pureza de los tonos.

Con los esquemas monocromos es difícil equivocarse, porque ya de partida están unificados por un único matiz de color. Para evitar el aburrimiento conviene siempre incluir neutros intensos, como el blanco y el negro. Así se añade interés al conjunto y no queda demasiado plano.

| Residence |
| Dulux |
| Neptune |
| Colin King |
  • Análogos. Combinaciones de dos o más colores cercanos en el círculo cromático.

El conjunto tiene armonía, porque los colores son análogos. Pero no hay suficiente contraste entre los colores, y queda un poco plano. Por eso, se suele jugar con la intensidad (cantidad de gris) y el brillo (cantidad de blanco y de negro). Así se gana variedad y profundidad…

Algunos ejemplos en verde y azul…

colores para casa
| Dulux |
colores para casa
| Faye Toogood |
| Nicola Harding |
| Devol Kitchens |
  • Complementario. Colores opuestos en el círculo cromático.  Como las combinaciones de rojizos y rosados con tonos verdes azulados.
colores para casa
| Decus Interiors |
| Nicola Harding |
colores para casa
| House and Garden |

También son complementarios el azul y el naranja…

colores para casa
| Nicola Harding |

¿Sientes la “vibración” cuando se juntan colores complementarios? Puede que te moleste o te atraiga. Si te gusta y quieres rebajarla un poco, tira de neutros que unifiquen o de un color de transición (arriba esto se consigue con el blanco en suelos o paredes, y con los acabados metálicos en la última foto).

  • En triada o complementarios separados. Tres colores equidistantes en el círculo cromático. O casi. Estas ya son para nota.

A continuación un par de ejemplos de tríada en azul, mostaza y rosado…

colores para casa
| Eye Swoon |
| Beseated |

¿Lo vas cogiendo?

Como ves las posibilidades son inmensas, y dista mucho de ser una ciencia exacta. De hecho, es muy posible que no te hayas sentido identificada con ninguna de las combinaciones anteriores. 

No importa. Tienes que ir probando hasta dar con tu combinación ganadora. 

Mientras tanto explora. Analiza. Descarta. Juega. 

Forma parte de la diversión de crear tu propio esquema de color.

3. ¿Cuántos colores debería elegir?

Supongamos que ya tienes claras las emociones que buscas, tu preferencia por los tonos cálidos o los tonos fríos, e incluso intuyes qué combinación de colores podría funcionar. 

Pero te asaltan las dudas:

  • ¿Cuántos colores debo elegir?
  • ¿Y cuánto color pongo de cada?

Empecemos por poner un límite al número de colores que dejas entrar en tu casa. Con elegir de uno a tres colores por habitación vas sobrada. La madera, la piedra y los metales (mis colores favoritos) no cuentan, pero debes tener en mente sus subtonos para acertar.

Así que como poco, un color. Y como mucho tres. 

¿Y cuánto de cada uno? Pues una buena orientación, si tienes más de un color en tu paleta, es seguir la fórmula 60-30-10. Consiste en escoger:

  • Un color principal, para usar en el 60% del espacio.
  • Un tono secundario, a utilizar en un 30%. 
  • Un último color de “acento” en el 10% restante.
| Alexander Martin Architects |

Aunque como todo lo que acabas de leer, es una orientación, no algo a seguir calculadora en mano. De hecho, aplicarla a rajatabla ni de lejos garantiza un buen resultado. 

Así que la voy a personalizar un poco. 

Para un resultado óptimo prueba a:

  • Elegir un color principal para la mayoría del espacio. Procura que sea un tono neutro o poco saturado. Este será el protagonista en las grandes superficies de la habitación en cuestión: paredes, suelos, alfombras o armarios de cocina. 

Y ten en cuenta a su “familia”. Es decir, procura usar en varios puntos el mismo color, pero en su versión más clara/oscura, o más intensa/apagada. 

  • Elige un color secundario, para grandes elementos de mobiliario (como un sofá o un cabecero) o incluso alguna pared. Puede ser otro neutro, o no. Pero sea cual sea, asegúrate de que el subtono es similar al del color principal. Y por supuesto, no hace falta que sea todo el rato el mismo color exacto. Puedes y debes usar los tonos más claros y oscuros de su gama. 
  • Si quieres, puedes añadir en pequeñas dosis un color de acento. O dos si te sientes valiente. En este caso, como lo que buscas es el contraste, el subtono puede ser distinto.

Y un extra. Procura tener el blanco siempre presente en alguna de las tres categorías anteriores (o como propina). Consigue equilibrar los ambientes más saturados de color.

| Colin King |
| Entrance |
| Peti Lau Interiors |
| Urban Properties |
| Kitesgrove |

Así que la fórmula del éxito quedaría como sigue:

Gama principal (neutra) + Gama secundaria + Gama de acento 

Usar un tono neutro como base cohesiona el resto, y emplear varias sombras y tintes de un mismo color enriquece el resultado. Y una vez tienes tu paleta de colores que entonan, siempre puedes enriquecerla con algún estampado a juego.

Y si todavía no tienes ni idea de qué colores combinar, una última idea. Busca un estampado en tu armario que te encante y copia sus colores… o los de tu alfombra favorita… o incluso los de una foto (hay apps que te permiten subirlas e identificar sus colores, como Canva o Adobe Capture)

5. ¿Y el color para las paredes?

Como ves, he dejado el color de las paredes para el final. Y es porque, aunque tienen una gran superficie, y por tanto un gran peso visual, pintar las paredes es uno de los cambios más sencillos, baratos y rápidos que puedes hacer.

Y además la cantidad de colores para las paredes que puedes encontrar ahí fuera es inmensa. Sin embargo los colores de los textiles, los muebles o el suelo, están más limitados y son más difíciles de cambiar.

colores para casa
| Dulux |

En relación con las paredes tendrás que considerar la orientación y la iluminación del cuarto en cuestión.

En las habitaciones que miran al norte la luz es más fría. Así que acentuará los colores fríos, incluso demasiado. Si pintas las paredes de gris en una habitación norte, suele ser buena idea optar por un gris con subtono dominante cálido.

Lo mismo sucederá si la luz artificial es fría.

colores para casa
| Aura Home |
colores para casa
| Dulux |

Y al contrario con la luz del sur. Es más cálida y te permite usar colores más intensos, pero al emplear un neutro cálido como el beige, puede destacar los subtonos rojizos y darle un tono rosado en algún momento del día.

colores para casa
| Residence |
colores para casa
| Zara Home |

Por otra parte, el tamaño de la habitación también es un factor para decidir. Aunque los colores claros dan sensación de amplitud, no es imprescindible pintar una habitación pequeña de blanco. Un beige o un gris pueden funcionar muy bien, sobre todo si pintas las paredes, el techo, las molduras, rodapiés, puertas y cualquier otro elemento que puedas del mismo color. Esto engañará al ojo, difuminará los bordes, y hará parecer el espacio más grande.

colores para casa
| Residence |

Pero sobre todo, quédate con una idea. 

Antes lanzarte a coger la brocha, hazte con unas cuantas muestras de color (en las casas de pinturas suelen vender “abanicos” y también botes pequeños) y observa como quedan en distintas paredes a distintas horas del día, y con luz artificial. Comprar varios paneles de cartón pluma y pintarlos con los colores finalistas te ayudará a tener una maxi-muestra de color “portátil”, que puedes trasladar y también colocar junto a los textiles, el suelo y los muebles, para comprobar si entonan o no.

Conclusión

Y ya lo tienes: cómo elegir para tu hogar un esquema de color que te encantará y que dará unidad a tu casa sin quedar demasiado “perfecto”.  En sólo cinco pasos.

Recuerda:

  • Comienza pensando qué emociones quieres conseguir.
  • Decide si te decantas por los tonos cálidos o los fríos. En los colores y los subtonos. Pero no olvides introducir el contraste en pequeñas dosis.
  • Combina los colores con maestría, empleando un esquema monocromo (un color), análogo (colores cercanos en la rueda cromática) o  complementario (creando más contraste entre colores).
  • Para empezar elige 1 ó 2 colores que te encanten como base, y un color de acento. Piensa en términos de “familias” de colores. Y añade blanco.
  • Selecciona el color para la pared teniendo en cuenta la luz y el tamaño de la habitación, y también los colores del resto de elementos que habitarán en ella.

Una última reflexión antes de que te vayas.

¿Qué tal vas de mitología griega? ¿Recuerdas el hilo de Ariadna? 

Te refresco la memoria. Teseo es mandado a morir al laberinto del minotauro. Ariadna, enamorada de él, le regala un ovillo de hilo mágico para que pueda encontrar la salida después de matar al monstruo.

Y no, no me he vuelto loca.

Tú también necesitas un hilo mágico. De nada sirve ponerte a crear esquemas de color para cada habitación de tu casa POR SEPARADO.

Tiene que haber un hilo cromático que una toda tu casa, aunque a primera vista resulte invisible. Tu casa es algo más que una serie de espacios separados por un pasillo. Tiene que desplegarse como una novela con distintos capítulos, como una sinfonía con diversos movimientos.

No se trata de repetir en todas las habitaciones lo mismo. Pero necesitas una idea, un tema, que te ayude a formar un conjunto armonioso. Algunos colores o materiales fetiche que la salpiquen aquí y allá, y que lleven tu firma. 

Imagina cuál puede ser tu “hilo mágico”, el toque de color que unifique tu hogar. 

colores para casa
| Stadshem |
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| Stadshem |
colores para casa
| Stadshem |
colores para casa
|Svenskt Tenn |

Y eso es todo. 

Ahora estás preparada para decidir los colores que quieres dejar entrar en tu casa, y como combinarlos. Así que AHORA empieza la diversión.

Porque recuerda, todo esto son sólo orientaciones. Y toda la teoría del mundo no puede sustituir a la práctica. Son tu casa, son tus reglas. Juega, experimenta, y hagas lo que hagas… ¡hazlo bonito!