Una cocina blanca y luminosa para recibir el verano

Hoy descubriré contigo una cocina blanca y luminosa que no sólo me ha trasladado a una cálida mañana de verano. Es que además está llena de buenas ideas que podemos aprovechar… ¡te lo voy a demostrar!

Llega el calor y me cambia el ánimo.

Adiós a las imágenes mentales de cocinas cálidas en las que hornear bizcochos. O de salones cálidos con textiles de pelo y chimeneas encendidas. En cuanto veo el cielo azul y empiezo a ver flores, mi mood decorativo se transforma.

Una pena que no sea tan fácil cambiar de casa como de vestuario…

Esta cocina y lavadero de AKB Design, fresca y luminosa, me ha enamorado.

Ya lo sé, ya lo sé… Es bastante grande, y no todos disponemos de tanto espacio. Pero la combinación de colores y materiales, blanco y dorado con madera en la cocina, blanco y azul bebé con mármol gris en el lavadero… no puede resultar más luminosa, limpia y refrescante.

Cuenta con taaaaantas buenas ideas que puedes reaprovechar en tu hogar, y es tan bonita, que no me importa el tamaño. Te la tenía que enseñar.

¿Me acompañas?

Lección #1. Colores para una cocina luminosa

Para conseguir una cocina blanca y luminosa, pero no aburrida ni con aire de quirófano, hay que acertar con los colores. No sólo del blanco vive el hombre.

La combinación con madera clara es una apuesta por la luz pero que inmediatamente añade calidez. Aquí el detalle fundamental para no restar luminosidad es que no todos los muebles son de madera.

Los armarios de las paredes, de suelo a techo, aún siendo de la misma línea que los armarios bajos, se han elegido con acabado en color blanco. Esto hace que se fundan con las paredes y el techo, y proporcionan un extra de luminosidad y ligereza a la habitación.

La mezcla de maderas funciona muy bien, porque en el suelo y los muebles el tono es muy similar, y en los taburetes, aunque más oscura, tampoco desentona.

Si bien hay ciertas reglas que te ayudarán a combinar colores con seguridad, en esto de las maderas no hay reglas universales. La clave para acertar es ir probando con muestras antes de decidir.

Lección #2. Materiales que aportan brillo

Si el blanco y las maderas claras son la base para ganar luz, los materiales complementan el plan perfectamente.

En primer lugar los detalles en dorado y latón.

Los tiradores de los muebles, la grifería, el marco del cuadro sobre los fogones. Pequeños destellos de luz aquí y allá que alivian la monotonía y aportan un punto femenino y elegante.

El acabado en blanco pulido de la encimera también ayuda a que la luz rebote y se difunda.

Y para dejar pasar la luz sin renunciar a las lámparas de techo, estas lámparas de pantalla de cristal son perfectas.

Lección #3. Texturas que añaden contraste

Madera clara, muebles blancos, destellos metálicos… Para evitar que la cosa resulte demasiado etérea y «limpia», era necesario añadir algo que enganche a la tierra, más pesado, un ancla por así decir.

De ahí que me encanten los jarrones oscuros y de textura rugosa. Y para que funcione, importante que sean de gran tamaño, al igual que las ramas.

Lección #4. Ideas para mantener el orden

Vale, la cocina es gigantesca.

Pero una cocina gigantesca puede convertirse en un gigantesco caos si los espacios de almacenaje no están bien diseñados.

Y hablo por experiencia.

He vivido varios años en un piso con una cocina de alquiler de 20 metros cuadrados que no podía reformar, y estaba increíblemente desaprovechada y mal organizada. El tamaño no implicaba más espacio de almacenaje, sino más paseos (y más largos), de una punta a otra de la cocina para buscar cosas en armarios infernales.

Aquí se aplican 4 sistemas para mantener el orden de los que podemos aprender.

1. Muebles bajo-encimera con cajones arriba y armarios debajo. Ideal para mantener las cosas pequeñas (cubiertos, cuchillos, tijeras, bolsas de basura, encendedores… ) ordenadas a mano, y las de mayor tamaño en los armarios de debajo. Parece lógico, pero no todas las cocinas están diseñadas así.

2. Almacenaje en estanterías con puertas de cristal, visualmente abiertas y que amplían el espacio, pero protegidas de polvo.

3. Armarios de suelo a techo para aquellos elementos que se quieren ocultar, pero pintados de blanco para que no contrasten con las paredes y se vuelvan «invisibles».

Uno de esos armarios oculta incluso un pequeño vestidor para guardar abrigos.

4. Bandejas para reunir los elementos que hacen falta en la encimera para que no se dispersen. Esta idea, con lo tontorrona que parece, es fundamental porque aporta una sensación de orden de inmediata.

Si además la bandeja es un poco especial y está alineada con el estilo de tu cocina (o salón, o despacho, o vestíbulo, o dormitorio)… mejor que mejor.

Lección #5. Una alfombra en tu cocina

Para añadir textura y un toque de color, una alfombra de pasillo queda perfecta.

Puede que esta de tela no sea de lo más práctico, pero me gusta más que los modelos de vinilo. Que para ser sincera detesto con toda mi alma, salvo como solución puntual en casos muy concretos (algún día me extenderé más en esto).

Lo fundamental es que, en una cocina blanca y luminosa como esta, la sensación artesanal y cálida de la alfombra, crea un punto de contraste que no sólo ves, sino que además sientes al pisarla.

Y el aspecto sensorial y el tacto de los materiales es algo que pocas veces apreciamos de forma consciente, pero que cambia totalmente la percepción de los espacios.

Lección extra. Azul bebé en el lavadero

No me he podido resistir a enseñarte también el lavadero y zona de plancha que están junto a la cocina.

En el lavadero se incorpora un toque de color azul bebé, y baldosas de mármol con la junta en gris para dar mayor relevancia al patrón hexagonal.

La sensación de limpio que transmite es increíble. Y aporta a este espacio una personalidad propia, manteniendo el tema de la cocina en tres aspectos:

  • La luminosidad que aporta el color blanco dominante.
  • Los acentos en dorado. Que por cierto conviven perfectamente con la grifería cromada y la barra de acero para colgar la ropa.
  • La mesa de madera, que por su altura sirve además de mesa de plancha, y con ruedas resulta súper práctica.

Y para organizar, de nuevo bandejas, pero en este caso de mimbre.

Hasta aquí la visita a una cocina blanca y luminosa, llena de lecciones de diseño, y que me ha enamorado totalmente.

¿Qué te parece? ¿Con qué lección de diseño te quedas para incorporar a tu casa?

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